No voy a engañarte. Si esperabas que te dijera “compra todo en tecnología y olvídate”, estás en el sitio equivocado. Esto no es 2021. Esto es mayo de 2026. Hay guerras, hay visitas de Putin a diestro y siniestro, Xi Jinping moviendo ficha como un ajedrecista kamikaze, y una Unión Europea que por fin se ha dado cuenta de que sin defensa propia, no hay paraíso socialista que valga.
Y luego está Estados Unidos. Un presidente que, seamos sinceros, parece más preocupado por no tropezar en las escaleras del Air Force One que por la inflación estructural que nos come por dentro.
Antes de meter un euro en nada, tienes que entender dónde coño estamos parados. Porque no es lo mismo invertir en un entorno de inflación controlada que en uno de estanflación con sabor a gas ruso y aranceles chinos.
Voy a ser claro: Estados Unidos y Europa no están en la misma situación. Y eso es clave para tus decisiones.
Situación actual:
La inflación general ha bajado al 3.8% (interanual, abril 2026), pero la subyacente (sin energía ni alimentos) sigue en 4.1%. Eso es lo que llamamos inflación pegajosa.
La Fed ha mantenido los tipos en el 5.5% y no los baja. ¿Por qué? Porque la economía no se rompe del todo, pero tampoco se enfría. Es un aterrizaje forzoso.
El PIB del primer trimestre de 2026 ha sido del 1.2% anualizado. Crecimiento, pero muy débil. Y con el gasto público disparado por defensa y la ridiculez de los cheques energéticos, el déficit fiscal sigue en el 6.5% del PIB.
¿Qué significa esto?
No hay recesión declarada, pero hay sectores, como es en la construcción, automoción y consumo, que ya están en recesión técnica.
El consumidor americano está agotado. Las tarjetas de crédito están al límite. Y el ahorro post-pandemia se ha evaporado.
Mercado laboral: Paro en el 4.3%. Sigue bajo, pero empieza a subir. Eso un muy mal síntoma.
Conclusión para el inversor:
USA sigue siendo la economía más grande, pero no es un buen momento para comprar índices generales (S&P 500 al peso). Hay que ser quirúrgico: defensa, energía, y poco más.
El dólar está fuerte por los tipos altos, pero eso perjudica a las exportadoras americanas. Cuidado con Apple, Microsoft, etc. si dependen de China.
Situación actual:
La inflación en la zona euro está en el 4.5% de media. Alemania en el 4.1%, Francia en el 4.8%, España en el 5.2%, esto es por la energía y los alimentos.
Pero aquí el problema es que la economía no crece. El PIB de la eurozona en el primer trimestre de 2026 ha sido del 0.3%. Prácticamente plano.
El BCE mantiene los tipos en el 4.75%. Lagarde no los baja porque la inflación de servicios (salarios, hostelería) sigue alta.
¿Qué significa esto?
Estanflación técnica. Inflación alta + crecimiento bajo. Vamos que es lo peor de ambos mundos.
La industria alemana está sufriendo como una condenada. Los costes energéticos son el doble que en USA o China. Y la demanda china de maquinaria alemana se ha desplomado.
La única tabla de salvación es el gasto en defensa. Alemania ha anunciado un nuevo fondo de 200.000 millones para rearme. Francia y Polonia van detrás.
Conclusión para el inversor:
Europa es un mercado de valores selectivos. No toques índices generales (Euro Stoxx 50). Céntrate en defensa (Rheinmetall, Thales, Leonardo), energía renovable (Iberdrola, EDP) y bancos (Unicredit, Santander) que se benefician de los tipos altos.
El euro está débil frente al dólar, lo que ayuda a los exportadores pero encarece las importaciones energéticas. Y eso, en una región que depende del gas y el petróleo importado, es veneno puro.
El euro cotiza a 1,04 USD. Hace dos años estaba a 1,12. La pérdida de poder adquisitivo de los europeos es silenciosa pero constante.
Gastos militares al 3% del PIB en varios países miembros. La OTAN ya no es un club, es una necesidad existencial.
Alemania ha roto su “cultura de austeridad” para endeudarse y rearmarse.
Francia quiere una “economía de guerra” y ya ha puesto la industria de defensa en modo producción 24/7.
Polonia gasta el 4,2% de su PIB en defensa. El más alto de la OTAN.
Esto significa que el dinero público fluye hacia misiles, drones, satélites y ciberseguridad, no hacia carreteras ni colegios. Esa es la nueva economía europea.
A medio plazo (6-18 meses), esto no es un mercado para tibios. Los bancos centrales tienen la mano dura, la energía está cara, y los emergentes se están frotando las manos mientras nosotros discutimos tonterías.
Ganadores claros:
Defensa (sí, duele, pero es la realidad)
Energía (renovable y tradicional, no seas sectario)
Infraestructura industrial (automatización, chips, trenes)
Emergentes con cabeza (India, México, Vietnam)
Perdedores probables:
Consumo discrecional USA (la gente no tiene para pipas, imagínate para bolsos)
Real estate comercial (oficinas vacías, tipos altos, fin de la fiesta)
Te pongo los datos en crudo. Precios de entrada recomendados (cuando hicimos el primer análisis hace unos meses), precios actuales (mayo 2026), y hacia dónde creo que van.
Todo lo que acabas de leer es opinión personal con ironía incluida y no es asesoramiento financiero. Si mañana Rheinmetall se hunde porque Putin y Scholz se hacen amigos y deciden montar una cervecería juntos, no me escribas. Si el euro digital llega y tus ahorros se convierten en puntos de Monopoly, tampoco me culpes.
Si decides usar euro digital, efectivo o guardar monedas en una caja de galletas, es tu decisión y si te haces millonario, me alegro mucho por ti. Si el sistema cambia y te adaptas, enhorabuena. Si no… siempre quedará el café pagado en metálico