Hay una pregunta que aparece cada cierto tiempo cuando hablamos de inversión ¿Se puede invertir en empresas chinas desde Europa o Estados Unidos?
La respuesta corta es, sí.
La respuesta larga es sí, pero agárrate, porque aquí aparecen ETF, bolsas chinas, Hong Kong, regulación, sanciones estadounidenses, índices, intermediarios y una buena dosis de geopolítica.
Vamos, que comprar una participación de un fondo chino puede acabar pareciendo más complicado que reservar una mesa para cuatro en un restaurante popular un sábado por la noche. Pero vamos por partes para poder entenderlo y tranquilos, no hace falta saber economía para entenderlo.
China está ahí… aunque comprar directamente no sea tan sencillo, porque China tiene enormes mercados financieros. Entre ellos encontramos las bolsas de Shanghái y Shenzhen, donde cotizan miles de empresas. Pero aquí empieza el problema, es que para un inversor extranjero el acceso no funciona exactamente igual que cuando compramos una acción española, estadounidense o de otro mercado desarrollado desde nuestro bróker habitual.
Existen mecanismos específicos para acceder a determinadas acciones, además de las diferencias entre las llamadas acciones A, las acciones negociadas en Hong Kong y los valores chinos que cotizan en otros mercados internacionales. Aquí empieza la fiesta.
Porque una cosa es que una empresa china exista y cotice en bolsa y otra muy diferente es que tu bróker te deje comprarla desde Europa o Estados Unidos. No es que la acción esté escondida detrás de una muralla china con un dragón custodiándola. Simplemente existen normas, restricciones y características de cada mercado.
Aquí es donde entonces aparece Estados Unidos…Porque cuando hablamos de China en los mercados internacionales es prácticamente imposible no encontrarnos con Estados Unidos.
Las relaciones entre ambas potencias llevan años atravesando una etapa de tensión comercial, tecnológica y geopolítica. Eso también ha llegado a los mercados financieros. Estados Unidos ha establecido restricciones sobre determinadas empresas chinas, especialmente compañías que las autoridades estadounidenses consideran vinculadas al ámbito militar o a determinadas actividades tecnológicas.
La Orden Ejecutiva 14032, por ejemplo, establece restricciones para determinadas personas estadounidenses respecto a la compra o venta de valores de compañías incluidas en las listas correspondientes.
Y aquí tenemos que hacer una aclaración importante.
❌ No, China no ha sido expulsada de SWIFT
Este es uno de esos rumores que aparecen por internet y que, después de repetirlos unas cuantas veces, terminan pareciendo verdad.
Pero no.
China no ha sido expulsada de SWIFT.
SWIFT es una red internacional utilizada por las entidades financieras para intercambiar mensajes relacionados con operaciones financieras.
No es una bolsa.
No es un banco.
No es una tarjeta de crédito.
Tampoco es el portero de una discoteca diciendo quién entra y quién se queda fuera.
SWIFT debe cumplir las sanciones que le sean aplicables, y determinadas entidades pueden ser desconectadas cuando existen sanciones específicas. Pero eso no significa que China entera esté desconectada del sistema SWIFT. Así que podemos dejar descansar tranquilamente a SWIFT antes de convertirlo en el villano de nuestra película financiera.
Pero entonces… ¿cómo invierto en China sin comprar directamente todas esas acciones? Aquí aparecen nuestros queridos ETF. Un ETF es, explicado de forma sencilla, un fondo que cotiza en bolsa y que contiene una cesta de activos. Imagina que quieres invertir en varias empresas chinas. Podrías comprar una por una:
Alibaba.
Tencent.
Xiaomi.
Baidu.
Meituan.
BYD.
Y alguna más. El problema es que entonces tienes que analizar cada empresa, comprar cada acción y gestionar todas esas posiciones. Puedes utilizar un ETF que reúna una selección de esas compañías.
Es como comprar una caja de bombones en lugar de intentar comprar cada bombón por separado.
Pero eso sí, si no te gustan los bombones de la caja, tenemos un pequeño problema. Con un ETF ocurre algo parecido.
No eliges libremente todas las empresas.
El fondo sigue un índice o una estrategia determinada y compra las compañías que correspondan según sus reglas. No todos los ETF chinos son iguales, aquí viene otra parte importante, lo que es decir “quiero invertir en China” es demasiado genérico. Es si dijeras “Quiero comprar comida.” Vale. ¿Pero qué comida? ¿Pizza? ¿Sushi? ¿Una ensalada? ¿Jajangmyeon? Pues con China pasa exactamente lo mismo, podemos encontrar ETF que:
invierten en grandes empresas chinas
siguen índices amplios del mercado chino
se concentran en tecnología
se centran en empresas de internet
invierten en acciones A
tienen exposición a empresas chinas cotizadas en Hong Kong
o mezclan diferentes tipos de compañías.
Por eso no basta con mirar el nombre del ETF y decir “China. Perfecto. Compro.” Eso sería aproximadamente como comprar un coche únicamente porque pone “automóvil” en el anuncio.
En Europa existen ETF UCITS que permiten obtener exposición a empresas chinas, pero entre ellos encontramos productos como:
🔵 iShares MSCI China UCITS ETF
Este fondo sigue el índice MSCI China y proporciona exposición a empresas chinas de diferentes sectores. Entre las compañías que pueden aparecer entre sus principales posiciones encontramos nombres conocidos como:
Tencent, Alibaba, Xiaomi, China Construction Bank o Meituan.
Es decir, no estamos hablando únicamente de fabricantes de cosas que vemos en una tienda, porque también encontramos tecnología, comercio electrónico, banca, consumo y servicios.
🟠 Franklin FTSE China UCITS ETF
Este ETF sigue un índice FTSE relacionado con el mercado chino. Su objetivo es ofrecer una exposición diversificada a empresas chinas. Dentro de ese universo podemos encontrar grandes compañías tecnológicas, financieras y de consumo. La composición exacta, evidentemente, puede cambiar. Porque los índices no están grabados en piedra y las empresas tampoco tienen la obligación de quedarse eternamente en el mismo puesto de la clasificación.
🟢 Xtrackers MSCI China UCITS ETF
Otro ejemplo de ETF que busca replicar el comportamiento del MSCI China. Puede ofrecer exposición a diferentes categorías de acciones chinas y a empresas de distintos sectores. Además, algunos ETF reinvierten los dividendos en el propio fondo. Esto se conoce como acumulación. Otros los distribuyen al inversor. Esto se llama, sorprendentemente, distribución. A veces las finanzas consiguen ser bastante lógicas.
🟣 KraneShares CSI China Internet UCITS ETF
Aquí ya tenemos una apuesta mucho más específica. Este fondo se centra principalmente en empresas chinas relacionadas con internet, tecnología y servicios digitales. Entre las compañías que pueden aparecer encontramos:
Alibaba, Tencent, Baidu, JD.com y otras empresas del sector tecnológico.
Aquí aparece una advertencia importante. Si compras un ETF tecnológico chino, no estás diversificando tanto como si compras un ETF amplio del mercado chino. Porque si el sector tecnológico recibe un golpe, tu fondo también puede recibirlo y posiblemente no te mandará una postal diciendo “Lo sentimos, hoy hemos perdido un 15%." simplemente aparecerá en tu cuenta.
¿Y desde Estados Unidos? Pues en Estados Unidos también existen ETF que permiten obtener exposición al mercado chino. Veamos uno de los ejemplos más conocidos es:
🇺🇸 MCHI — iShares MSCI China ETF
Este ETF busca seguir el índice MSCI China, puede incluir compañías como:
Tencent, Alibaba, Xiaomi, Meituan, grandes bancos chinos y tras empresas representativas del mercado chino.
También encontramos:
🇺🇸 KWEB — KraneShares CSI China Internet ETF
Aquí volvemos a encontrarnos con el sector de internet y tecnología.
Alibaba, Tencent, Baidu y otras compañías tecnológicas forman parte del universo de inversión del fondo.
Pero atención. Que un ETF cotice en Estados Unidos no significa que cualquier persona del mundo pueda comprarlo. Un inversor europeo puede encontrarse con restricciones regulatorias para acceder a determinados ETF estadounidenses. Por eso existen alternativas UCITS diseñadas para su comercialización en Europa. Aquí tenemos otra pequeña maravilla de la globalización:
Hasta que intentas explicárselo a alguien durante una cena.
¿Qué empresas chinas encontramos dentro? Ahora vamos a conocer algunos de los nombres que probablemente nos encontremos cuando abrimos un ETF chino.
Tecnología, videojuegos, servicios digitales y WeChat. Es uno de los gigantes tecnológicos de China. Alibaba Comercio electrónico, servicios digitales y computación en la nube. Si Amazon es un nombre familiar para muchos inversores occidentales, Alibaba representa uno de los grandes nombres del comercio electrónico chino.
Xiaomi Sí, la de los móviles, pero ojo,..., no solamente móviles. También desarrolla dispositivos conectados, productos tecnológicos y vehículos eléctricos.
Baidu, Buscadores, inteligencia artificial, servicios en la nube y tecnología relacionada con conducción autónoma.
Otra compañía importante dentro del ecosistema tecnológico chino.
BYD, aquí cambiamos de pantalla, son vehículos eléctricos, baterías y tecnología relacionada con movilidad. China no quiere limitarse a fabricar móviles o electrodomésticos. También quiere competir fuerte en el automóvil eléctrico.
Meituan, como plataformas digitales relacionadas con comida, servicios locales, comercio y consumo. Este es un buen ejemplo de cómo algunas empresas chinas están profundamente relacionadas con el consumo interno del país.
¿Y qué pasa con las sanciones de Estados Unidos? Aquí es donde la cosa se pone interesante. Estados Unidos mantiene determinadas restricciones sobre compañías chinas. Pero eso no significa que todas las empresas chinas estén sancionadas. Tampoco significa que un inversor europeo tenga exactamente las mismas restricciones que uno estadounidense. Las normas dependen de quién invierte, desde dónde, qué producto utiliza y qué empresa o valor está afectado. Por eso es importante mirar siempre la documentación del ETF. Porque podemos pensar:
“Tengo un ETF que sigue China, así que todo solucionado.”
No necesariamente. Si una compañía incluida en el índice acaba afectada por una determinada restricción, el fondo puede tener que modificar su posición y ahí descubrimos una de las pequeñas maravillas de invertir en mercados internacionales:
las reglas pueden cambiar mientras tú estás tomando café.
Entonces… ¿por qué no invertir el 100% en China? Aquí llegamos al famoso 20%, vamos a dejar una cosa muy clara poara que no llegue a ecovaciones. El 20% no es una ley universal. No existe una norma que diga:
“Estimado ciudadano, puede invertir un máximo de un 20% en China. Atentamente, el Ministerio Internacional de los Porcentajes.”
No. Ese 20% puede utilizarse como ejemplo de prudencia y diversificación, no como una prohibición legal.
¿Por qué?
Porque invertir demasiado en un único país aumenta la concentración y China tiene algunos riesgos adicionales:
Riesgo regulatorio. Las decisiones del Gobierno pueden afectar a determinados sectores.
Riesgo geopolítico. Las relaciones entre China, Estados Unidos y otras economías pueden influir en los mercados.
Riesgo de sanciones. Determinadas empresas pueden verse afectadas por restricciones estadounidenses.
Riesgo de divisa. Si inviertes desde Europa, también importa lo que ocurra entre el euro y las monedas relacionadas con tus inversiones.
Riesgo sectorial. Puedes tener cinco ETF y pensar que estás muy diversificado.
Hasta que descubres que los cinco tienen Tencent, Alibaba y otras grandes tecnológicas. Enhorabuena. Has comprado cinco fondos para terminar teniendo prácticamente la misma fiesta en cinco salones diferentes. Un ejemplo sencillo
Imaginemos una cartera ficticia de 10.000 euros.
Podríamos utilizar, simplemente como ejemplo educativo:
2.000 € → exposición a China
8.000 € → otros mercados y activos
Eso sería un 20%, pero atención. Esto no significa que 20% sea el porcentaje correcto para todo el mundo.
Una persona podría considerar demasiado un 20%. Otra podría considerar poco un 20%. Dependerá de sus objetivos, horizonte temporal, tolerancia al riesgo y del resto de su cartera.
La idea importante es otra y la que siempre e dicho, como escucharas en el mundo de inversiones y es no poner todos los huevos en la misma cesta. Y especialmente no poner todos los huevos en la misma cesta mientras discutimos con Estados Unidos sobre quién puede comprar qué.
¿Entonces China es una mala inversión?
Pues claro que no.
Pero tampoco podemos afirmar que sea una inversión buena simplemente porque China sea una gran economía. Una economía puede crecer y su bolsa no subir. Una empresa puede aumentar sus beneficios y que sus acciones bajen. Una compañía puede dominar un sector y encontrarse mañana con un cambio regulatorio. La bolsa no funciona como una máquina de premios:
“China crece → compre China → gane dinero.”
Ojalá, fuera así.
Nos ahorraríamos muchísimos libros de economía.
Invertir en China significa asumir una combinación de oportunidades y riesgos. Ya que precisamente por eso los ETF pueden resultar interesantes para determinados inversores, permiten acceder a una cesta de empresas sin tener que seleccionar individualmente cada compañía. Pero también hay que saber qué contiene realmente esa cesta.
China no está cerrada. Pero tampoco está al lado de casa. Esta probablemente sea la conclusión más sencilla.
Sí se puede invertir en empresas chinas desde Europa.
Sí existen ETF que ofrecen exposición al mercado chino.
Sí existen alternativas tanto en Europa como en Estados Unidos.
Pero...
No todos los ETF están disponibles para todos los inversores.
No todas las empresas pueden ser compradas por todos los inversores.
No todas las restricciones estadounidenses afectan de la misma manera a un europeo.
Y China no ha sido expulsada de SWIFT.
Además, ese famoso 20% no es una prohibición legal universal. Es simplemente un ejemplo de cómo podemos intentar evitar que nuestra cartera dependa demasiado de un único país, especialmente cuando hablamos de un mercado con riesgos regulatorios y geopolíticos importantes. Así que la próxima vez que alguien diga:
“No puedes invertir en China porque Estados Unidos la sacó de SWIFT.”
Puedes respirar.
No hace falta llamar a Pekín.
Ni a Washington.
Ni siquiera al cuñado que lo sabe todo porque vio un vídeo de siete minutos en YouTube.
Simplemente pregunta “¿De qué empresa, de qué fondo y de qué regulación estamos hablando?” Porque en los mercados financieros, como en la vida, el detalle suele estar escondido precisamente donde nadie quiere mirar. Ahí es donde empieza la verdadera educación financiera.
China: sí tiene mercados financieros accesibles internacionalmente mediante diferentes vías.
ETF: permiten obtener exposición a una cesta de empresas chinas.
Estados Unidos: mantiene restricciones sobre determinadas compañías y operaciones, pero eso no significa que todas las empresas chinas estén prohibidas.
SWIFT: China no ha sido expulsada de esta red internacional.
20%: no es un límite legal universal; puede utilizarse como ejemplo de diversificación y prudencia.
Y lo más importante: antes de comprar un ETF hay que saber qué índice sigue, qué empresas contiene, dónde está domiciliado, cuánto cuesta y qué restricciones pueden afectarlo.
Porque invertir sin saber qué estás comprando tiene una ventaja, no tienes que preocuparte por entender el mercado. Y una desventaja, puedes descubrirlo después de perder dinero.
Este artículo tiene carácter exclusivamente informativo y educativo. No constituye asesoramiento financiero ni una recomendación de inversión. Los ETF y las acciones pueden perder valor. Las composiciones de los fondos, índices, costes, regulaciones y restricciones pueden cambiar. Antes de tomar cualquier decisión, conviene consultar la documentación oficial y las condiciones aplicables al inversor.