Cada cierto tiempo el mercado necesita emoción. Si no hay crisis bancaria, hay guerra comercial. Si no hay guerra comercial, hay inteligencia artificial. Y si todo está tranquilo… aparecen los BRICS.
Y ahora el titular es jugoso, expansión del bloque BRICS, aceptación de criptomonedas y predicciones de Bitcoin rumbo a 150.000 dólares. Nada mal para animar el café de la mañana.
Porque sí, el dólar manda. Y cuando alguien intenta reducir su influencia, el mercado escucha.
Acuerdos en monedas locales
Sistemas de pago alternativos
Y por supuesto… criptomonedas
Algunos analistas sugieren que si los BRICS impulsan el uso de criptoactivos para comercio o reservas, eso podría disparar la demanda y empujar a Bitcoin hacia los famosos 150.000 dólares. Porque el mercado funciona mucho por narrativa y pocas narrativas venden más que “el fin del dominio del dólar”. ¿Realmente puede perjudicar al dólar?
Aquí conviene bajar la adrenalina y no alterarse. El dólar sigue siendo la moneda dominante en comercio internacional, deuda global y reservas de bancos centrales. No se derrumba por un titular. Pero sí que puede perder cuota de influencia a largo plazo si más países diversifican sus acuerdos comerciales. Eso no significa que mañana el dólar valga cero y pierda su poder. Lo que significaría que el mundo podría ser más multipolar y en un mundo multipolar, las criptomonedas pueden ganar protagonismo como activo alternativo.
En el corto plazo lo más probable es volatilidad con los rumores, titulares, especulación, subidas rápidas y bajadas igual de rápidas, el mercado cripto vive de eso. Si se confirma una expansión fuerte de los BRICS y mensajes claros sobre desdolarización, podríamos ver impulso en Bitcoin y otras criptomonedas. Pero también correcciones bruscas si las expectativas se enfrían.
Si los BRICS consolidan acuerdos comerciales fuera del dólar y apoyan infraestructuras financieras alternativas, el sistema financiero global podría empezar a redistribuir poder, algo que podría suceder a medio plazo. Eso beneficiaría activos considerados “reserva alternativa”, como el oro y potencialmente Bitcoin. Pero no sería un cambio de un día para otro. Sería gradual, lento y sumamente estratégico.
A largo plazo el escenario más realista no es el colapso del dólar, sino un equilibrio diferente.
Dólar fuerte pero compartiendo espacio
BRICS más coordinados
Europa intentando no quedarse en medio
Criptomonedas ganando terreno como activo financiero estructural
Y ahí es donde entra Europa. ¿Cómo afecta esto a Europa y su regulación cripto? Europa ha sido una de las regiones más avanzadas en regulación de criptomonedas con marcos como MiCA. Eso da seguridad jurídica, algo que gusta a inversores institucionales. Si el mundo se mueve hacia un sistema menos dependiente del dólar, Europa podría posicionarse como puente regulado entre finanzas tradicionales y activos digitales. Pero sin duida también enfrenta un reto, ya que si el euro pierde peso relativo frente a bloques emergentes, tendrá que reforzar su competitividad financiera.
Porque en economía global nadie espera al rezagado.
Puede.
Puede no hacerlo.
Si los BRICS realmente impulsan una estrategia coordinada de desdolarización y apertura hacia criptomonedas, el mercado podría reaccionar con fuerza. Pero a la vez también es posible que parte de esa subida ya esté descontada en expectativas. Ya que el mercado no solo reacciona a hechos. Reacciona a historias creícreíbles.
Podríamos decir que los BRICS no van a destruir el dólar mañana. Pero sí están enviando un mensaje bastante claro y que el mundo financiero ya no es unipolar. Las criptomonedas pueden beneficiarse de este movimiento si se consolidan como herramienta real de comercio y reserva.
Europa tendrá que jugar con inteligencia regulatoria.
Estados Unidos defenderá su posición.
Y el mercado hará lo que siempre hace, exagerar primero y analizar después.
Mientras tanto, nosotros seguiremos leyendo titulares de 150.000 dólares con el mismo entusiasmo con el que miramos el precio cada cinco minutos.
Porque en el fondo, nos gusta el drama financiero.
Todo lo que lees aquí es opinión personal con ironía incluida. No soy tu asesor financiero ni tu madre. Si inviertes en criptos, acciones o gallinas tokenizadas, es cosa tuya. Si te haces rico, genial. Si pierdes hasta la camisa… no me mires a mi.