martes, 16 de septiembre de 2014

Hacia la Imagen de #Marca - Velos e impaciencia

Construcciones efectivas de Imagen de Marca, abarcan tanto la implantación de procesos que levanten formas LoveMarks, como EmployerBranding si lo que se busca es obtener o ofrecer la Reputación que es reclamada en todos los mercados, nacionales e internacionales.

Quitarse el velo con el que se cubren todos los proyectos empresariales de éxito en la Era Industrial y que creen efectivo, cuando todos sus puntos de encuentro, en estos momentos, viven solo de capear temporales que, ni siquiera, saben de donde llegan.

Para ello la empresa tiene que quitarse el velo que la oculta. Empezar a gestionar Equipos de Marca y empezar a modificar la Conducta Interna. No debemos olvidar que una empresa no se sustenta solo de un Pilar, en apariencia brillante y sin mácula que se esconde en despachos atareados leyendo mediciones de las que imaginarán procesos de impacto de éxito, si no que todos esos procesos y grandes ideas se apoyan en el empleado que las pone en pie y que, tiene información más adecuada y correcta que las que los ejecutivos equivocan los mensajes, casi sin consecuencias reales

Hacia arriba de la estructura se contemplan hermosos mensajes y bellos discursos altamente atractivos, sin embargo, el subestimado empleado, es el que ejecuta la acción ordenada que contradice las bellas palabras de la Imagen Corporativa.

Pongamos como ejemplo una gran empresa de telecomunicaciones ó una empresa de ropa deportiva, por mucho que desde el departamento de Marketing realice campañas de publicidad utilizando la Neo Lengua o mensajes Subliminales, elabore perfectos guiones de ventas, atención, soporte, baja … el cliente que llega a la empresa trata directamente con el empleado situado en la tienda, al otro lado del teléfono o a comerciales situados en la calle, son ellos, los que en último extremo deben hacer uso del último cartucho o velo, con el que intenta esconderse el proyecto “Es el procedimiento de empresa”  que lleva de forma inexorable, a contemplar la posibilidad de negociar con la competencia.

La empresa ha de comprender que no son los números de una estadística, realizada a favor de que quien la encarga, confirme su coste en la empresa con un acierto en “predicciones”  que le dan razón y valor, aunque el concepto termine dañando toda la Imagen, gracias a una Cultura del miedo establecida en todo el tejido empresarial que ejecuta el capricho a la perfección, logrará captar que, lejos de argumentos aparentemente emocionales o ideológicos , donde se discute sobre el valor de las personas, ocupen el cargo que ocupen, donde la estructura corporativa, llega solo a argumentar que por delante está el dinero, la realidad de sus costes y beneficios, es que,  sin el punto de vista expuesto de forma pragmática, el dinero se les está escapando por todas partes, menos por donde desean que fluya que, es por su cuenta de beneficios.

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