miércoles, 12 de febrero de 2014

Motivación productiva Vs conceptos #RSC



Branding es el arte que dibuja, por encima de la Imagen Corporativa, la cualidad que apuntala límites al desboque de estados bajos entre los componentes de las cúpulas directivas que solo gestionan un objetivo común, el alivio de la ansiedad que provoca el "miedo" a la pérdida del márgen de beneficios o aumentarlo, a cualquier coste, de la que los mercados extraen la percepción de potenciación de una Cultura del pelotazo que permite determinar que negocios tienen una intención de permanencia dando solidez al sistema o solo son, una idea que tenderá a su desaparición en un corto espacio de tiempo, en la que no se puede confiar, de ninguna forma, por muy atractiva que se nos muestre.

La "motivación" productiva que, tanto gusta a la Imagen Corporativa, solo se sostiene en el límite moral de sus cúpulas. Cuando las cúpulas no manifiestan ningún tipo de límite, el modelo que logra implementarse no es más que una atmósfera evanescente que pierde su magia, en el momento en que el entorno es capaz de acumular la experiencia negativa suficiente como para ser contada y puesta a juicio en las comunidades.


Por más atractiva que sea la estrategia de venta y perfectamente ordenados sean todos los componentes que la acompañan a nivel de Imagen, la fórmula tiene a pervertirse de tal forma y manera que, la única opción que tiene es la de correr hacia adelante, huyendo de las consecuencias que atraen los actos que son ejecutados.

Sorpresa cuando las voces más horrorizadas, en nuestro país, ante el espectacular despliegue argumental de "Lobo de Wall Street", son exactamente aquellas que juegan peligrosamente en los mismos límites que el protagonista y sus asociados que, a duras penas logra ser controlado por un amago de construcción de Valor de Responsabilidad Social Corporativa, que se ancla en un anodino "Devolver a la Sociedad parte de lo que ella nos ha dado"

"¿Sabes porqué te di ese cheque? Porque confiaba en ti" (Confiaba en tu capacidad de enriquecerme a mi)

El concepto de Responsabilidad Social Corporativa que sostiene el concepto de Branding, sin embargo, se sitúa en al ámbito donde el proyecto empresarial, permanece dispuesto a convertirse en un miembro influyente de la comunidad y no solo en un elemento influenciador que busca solo, su propio beneficio. Las fuerzas que construyen una estructura que se sostienen en la avaricia de sus cúpulas, direccionadas hacia satisfacer la necesidad de encontrar los beneficios que dan vigencia a un proyecto empresarial, asumiendo que el entorno ha de cuidarse, manteniéndolo como está, o amplificando la posibilida de mejora real en el, teniendo en cuenta, que la única vía posibible para conseguir una mejora real de ese entorno, pasa por poseer la absoluta convicción de que solo el diálogo comprometido, conseguirá el compromiso que, sin la implementación, solo puede ser exigido porque, de ninguna forma, por muy atractiva que esta se muestre, se puede ocultar que solo hay un deseo de enriquecimiento de la Imagen Corporativa.

Jóven, fresca, cercana. Sólida, seria, clásica ... no son más que apariencias que los mercados terminan desestimando y el grado de molestias que causa a los grupos interesados en ellas, no logrará ser disipado por muchos esfuerzos estratégicos e inversiones en cuidado de Imagen que se realicen.

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