miércoles, 25 de enero de 2012

El #Branding en el área de trabajo

El diseño de Branding en todo el tejido empresarial, resulta imprescindible en una época donde el hacerlo bien es una demanda que se vuelve urgente en todos los puntos de encuentro. La transmisión de coherencia de principio a fin, entre lo que dices que haces y lo que haces realmente, es posiblemente la tarea más complicada que se debe acometer en todo el diseño de la estructura empresarial y en esta tarea, la implicación de tus empleados, debe ser conseguida a base de ganarse la confianza de este trabajador al que muy pocas veces se le prestó atención y transformarlo en un empleado de élite que sea capaz de transmitir y trabajar en equipo de forma creativa para lograr una comunicación perfecta. Las construcciones de Team Building, apoyadas en técnicas que ya han podido dar prueba de éxito, son fundamentales para conseguir el éxito total en la implantación.

Los mensajes y contenidos, si solo son palabras, por muy hiladas que se encuentren, sino se sustentan en la acción no pueden obtener más crédito que el que dará al traste con el  objetivo de rentabilidad marcada, en base a las contradicciones que terminen sucediéndose en todos los puntos de encuentro. Relaciones donde el cliente y el empleado pueden ser capaces de extraer grandes contradicciones y donde se adivine con claridad meridiana que el procedimiento solo es ganar - perder, no tienen habilidad para construir fidelización en ningún punto de encuentro. Si el punto de encuentro es un espacio de nula escucha, nula cooperación y nula capacidad para transmitir coherencia entre lo que se dice que se hace y lo que realmente se hace, tu empleado allí, se comportará como un simple mercenario dejando tus líneas defensivas totalmente vendidas y susceptibles de invasión constante, que provocarán, a su vez, más lejanía de las juntas directivas de los grupos interesados en el modelo de negocio que menos movilidad sostienen y que son los que sustentan todo el proyecto de forma más continuada y rica.

Allí donde tu accionista recala en tu puerto por cada vez más cortos espacios de tiempo y juega a favor y en contra en cuestión de semanas o meses, es tu empleado y tu cliente a pie de calle quienes sustentan por más tiempo los vaivenes que en los grupos interesados más cercanos a la junta directiva, no mostrarán nunca. Si tus alturas son sometidas a la veleidosidad de los vientos que cambian de rumbo a la rapidez del rayo y el único apoyo sólido se manifiesta en tus bases ¿Porqué no eliges dar más atención a estas para evitar la zozobra de una embarcación endeble?

Precisas en tus puntos de encuentro y en toda el tejido de la estructura empresarial, soldados de élite, capaces de defender a la empresa, en un mercado que sufre variaciones de forma constante, y ese soldado debe no solo transmitir mensajes o contenidos vacíos y huecos, porque son los hechos que llenas mensajes y contenidos, lo que el cliente empieza a revisar porque ha aprendido a escuchar, buscar más información, contrastarla, pedir opinión y reflexionar de forma seria, sin que tu te hayas percatado de que las comodidad que te traían los soportes que te hicieron exitosos en la Era Industrial, ya no son válidos en el mundo 2.0 que ha sido creada en base, no de un internet malo, sino a fuerza de haber sufrido, una y otra vez, las promesas nunca cumplidas.

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