jueves, 5 de mayo de 2011

Resiste el impulso del fracaso y lucha por la Imagen de #Marca

Por que no es el empleado quien te trae el fracaso, es tu Voz la que ya no habla con el lenguaje de la calle. No es el empleado, ni el inútil mando intermedio, es tu Voz la que habla sin contemplar los movimientos de la nueva era. No es el empleado sujeto a los caprichosos y absurdos objetivos del departamento de Marketing apoyados por el personaje secundario de RRHH, es tu mirada la que está sucia viendo en un pasado que ya no va a volver.

No es el empleado, no es el cliente quienes muestran poco agradecimiento los que, de alguna forma y en aras de, no se sabe que demonio les posee, te hacen la vida imposible porque allí en tu corazón quieres seguir emitiendo que todo lo haces porque estás al servicio de ellos, es tu mirada, que sola y apartada ya solo puede descansar en las imágenes de un pasado que nunca va a volver. Y sin embargo, tu sigues, y eres la Imagen Corporativa que entre más grande es el volumen de clientes que debe gestionar, más grande se vuelve, más inflexible, más lejana, más olvidadiza, más agresiva, más torpe y que se muestra en todos los puntos de encuentro con una Imagen cada vez más obsoleta, buscando ya solo ejércitos de mercenarios a los que paga para que luchen por unos intereses que ya ni siquiera compartes con ellos.

Tú, en tu gran despacho, anhelando tiempos pasados y ellos, afuera, allí, con el cliente, mintiendo PARA TI porque el cliente ya no pregunta las respuestas que tu tienes, cambiando palabras por palabras nuevas a un discurso, del que sigues enamorado, pero que el cliente desestima en cuanto ve que tú lo que no puedes, en realidad, es aportarle soluciones. Ellos allí, afuera, con el cliente y mintiéndote A TI porque ya tú no puedes escuchar que ya no vives el momento, que ya no eres emprendedor y que olvidaste que la sangre solo fluye cuando se está mirando de cara la realidad y no cuando te conviertes en copia, una copia de ti mismo, una copia de todos a los que consideras tus iguales. Pero, atiende, ¿Que te llevó inicialmente al éxito? ¿Fue esa copia o fue el impulso innovador que quiso dar solución a problemas y carencias existentes en aquel momento? O, tú ya no eres y para ser ahora solo debes abrir de nuevo tus ojos para observar que éste, es un momento distinto a aquel que te trajo el éxito en el pasado.

"Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo" Albert Einstein

Si quieres obtener Reputación óptima en el mercado, debes cambiar tus hábitos porque ahora te mueves en un mundo donde todo lo que digas y hagas a uno, en segundos lo sabe todo el mundo.

 I  /  II

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