jueves, 24 de marzo de 2011

La productividad como enemiga de la Imagen de Corporativa

La Imagen Corporativa se mueve con un único fin, que logra disimular a duras penas, a través de inversiones ingentes de dinero gastados en continuos lavados de cara publicitarios: Conseguir beneficios a toda costa. Con este único objetivo obliga a todos sus departamentos a cubrir metas abaratando costes en gestión, en la compra de equipos y tecnología y a conseguir un equilibro semi perfecto “Hasta donde podemos llegar en mermar el Valor Funcional y la necesidad de lavado constante de cara”, Marketing asume esta misión y la ejecuta con precisión obligando al departamento de RRHH a someter a los diversos equipos a una lucha constante por conseguir objetivos imposibles, a través de unos empleados a los que desprecia y presiona a límites inimaginables, a través del uso de políticas que se generan en un equilibrio perfecto entre el miedo y la presión por conseguir bajar la luna. Ni uno solo de estos equipos puede llamarse equipo de alto rendimiento.

Podemos llegar a creer que nuestros clientes, sometidos a infinidad de despropósitos en los puntos de encuentro a través de políticas contradictorias y salvajes impuestas por los dptos. De Marketing y absorbiendo el tono de cansancio que no pueden evitar empleados descontentos, a los que se obliga a no ser empáticos, a repetir constantemente el atolondrado y ridículo discurso repetitivo de la Imagen Corporativa y agobiados por la presión a la que son sometidos con políticas abusivas emitidas desde el dpto. de RRHH obligados a conseguir objetivos imposibles, depositan en la mente del cliente, sin poder evitarlo a pesar de sus francas sonrisas comerciales o telefónicas. Podemos incluso creer que el cliente no se dará cuenta de que a pesar de que el empleado es obligado a no ser empático y a tener claro que cuando el cliente se enfada lo hace con la empresa y no con el empleado, sin embargo, le invitas a realizar una encuesta tendenciosa en la que el dpto. de Marketing intenta culpar al gestor de las molestias que causa la Imagen Corporativa. Podemos seguir fingiendo que La Imagen Corporativa puede seguir mintiendo pero nuestros clientes ya no están solos, están rodeados de miles de familiares, amigos, conocidos y por si fuera poco, están ahora, en redes y no se irán.

De las redes capacidad creativa, capacidad de asociación de diferentes informaciones sin límite, capacidad de unión de diferentes puntos de vista para hacer frente común ante las acciones que el grupo totalmente hetereogéneo y fuera de control estima como injustas, reacción en cadena que atrae a miles de seguidores más que se unirán a la contienda y habilidad para recorrer en segundos todo el mundo darán al traste con todas las estrategias de unos departamentos que no pueden vivir más que en la rigidez de un discurso.

Si deseo permanecer en el mercado en la era de la información, es preciso asumir la movilidad de este campo de batalla y reconocer, sin falta, la necesidad de tener en todos los puntos de encuentro soldados bien armados, formados en la contienda, perfectamente alineados y unificados bajo un solo criterio que les tenga en cuenta en el valor real que ellos, en realidad, poseen.

Si no posees o tienes la intención de hacerte con un buen ejército, debes, sin duda, arrasar cuanto puedas ahora, porque mañana ya no estarás en un mercado que exige Valor Funcional, Valor Emocional y Valor de Responsabilidad Social Corporativa que te aporte el Valor de Reputación que necesitas.

Mis empleados son soldados que luchan y me defienden, mientras no puedas ver el valor que esta afirmación contiene, no podrás establecer cambios estructurales que te ayuden a construir una Imagen de Marca, perfecta.

No eres marca, por mucho que te esfuerces en utilizar el concepto, hasta que no elijas de forma consciente cambiar las estructuras por completo.

I  /  II

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada